Edificios susceptibles de ser demolidos y sustituidos

Con el planteamiento del PEPRI, se establece claramente la opción de derribo y sustitución del 80% de los chalets, al considerar únicamente como criterio de protección la elección de un chalet de cada tipo sin entrar a justificar razonadamente los valores arquitectónicos de cada diseño. Además, la elección del chalet prototípico de cada tipo sería a libre elección de la entidad que se encargue de las obras.

En el resto de edificios, incluidos los comedores, se abre la puerta a cualquier tipo de actuación, sin obligación alguna de protección, lo que en la práctica ofrece a las empresas interesadas completa libertad para actuar conforme a la conveniencia de sus rendimientos financieros y por tanto, abre el camino directo al derribo indiscriminado de todo aquello que carezca de protección.


Propuesta de protección del PEPRI. En verde, edificios protegidos. En rojo, edificios históricos de la CR sin protección alguna.

Esto daría como resultado un salpicado de anécdotas arquitectónicas “de otra época” ensombrecidas por una preeminente arquitectura contemporánea de nueva factura que descomponen cualquier imagen de conjunto urbano histórico, desvirtúan el simbolismo de la misma y destruye toda posibilidad de legado histórico que explique lo que era una Ciudad Residencial de Tiempo Libre.


Lo que podría ocurrir

Un ejemplo de lo que podría pasar según lo que establece el PEPRI: sustitución de edificios no protegidos por otros más «adecuados» a la moda de los tiempos que corren y a la rentabilidad de la explotación turística. Y como se puede apreciar, esto incluye la construcción de cerramientos de delimiten las calles de las zonas verdes interiores.