Otro de los temas a destacar del PEPRI es su propuesta de aumento del rendimiento edificatorio de los terrenos, para hacerlos más atractivos al inversor.
Algo que ya contemplaba el PGOU de Carreño con una edificabilidad desmesurada de 0,25 m2/m2, si lo comparamos con la edificabilidad presente de sólo 0,08 m2/m2 (o la original antes de los derribos de 0,13 m2/m2). El PEPRI se contiene un poco para no mostrarse demasiado invasivo, pero se queda en 0,20 m2/m2, que al fin y al cabo es más que duplicar la edificabilidad existente.
En resumen
Esto supondría 28.102 m2 extra edificables sobre la situación actual.
Esta edificabilidad se presenta en general incompatible con el espíritu de fragmentación actual y la prevalencia de los chalets, ya que precisaría de una densificación que sólo se podría realizar de dos formas: ampliando tanto en planta como en altura las parcelas de chalets para poder mantener la fragmentación y, por tanto, el prescindir de las edificaciones actuales, o bien macizando el espacio intersticial entre estos con edificaciones fuera de escala.
La infografía del PEPRI
El propio PEPRI muestra esta infografía no vinculante en el que aparecen nuevos edificios voluminosos (en un color más oscuro) que van llenando los espacios libres de manera un poco aleatoria y sin una relación con la configuración urbana de la Ciudad. Entre estos espacios están los liberados por la desaparición de las zonas deportivas y parque infantil. También aparecen algunos chalets más que van rellenando las dobles alienaciones.
